¿Quién va al psicólogo?

El sufrimiento forma parte de la experiencia normal del ser humano. Todas las personas experimentamos malestar intenso en distintos momentos de nuestra vida. A menudo,  vivimos situaciones difíciles y sin embargo, podemos afrontarlas con éxito.

No obstante,  hay veces en las que no sabemos cómo afrontarlas, o sabiendo cómo, no tenemos las habilidades necesarias, o no podemos ponerlas en práctica. Otras veces, ni siquiera sabemos qué nos pasa ni porqué.

Cuando la intensidad del sufrimiento sobrepasa nuestra capacidad de afrontamiento, puede producirse una interferencia importante en nuestra vida cotidiana, que puede manifestarse de diversas formas: confusión, dudas, inseguridad,  preocupación, problemas sociales o de pareja, ansiedad o estrés, irritabilidad,  agresividad, tristeza, abandono de las actividades cotidianas, alucinaciones, paranoia, insomnio, pérdida o ganancia de apetito o peso, dificultad para controlar los impulsos (agresivos, sexuales, gastos, etc.), entre otras.

Si te encuentras en alguna de estas situaciones, y no sabes cómo salir de ella, es el momento de acudir al psicólogo.